Tipos de la pampa

Son de cualquier parte. Este nació en Valparaíso, aquel en Arauco, el e más allá en Osorno y ese último, membrudo y rechoncho, es un chilote hecho y derecho.

La quimera del salitre con sus jornales fabulosos, los arrancó del terruño solariego. Querían ganar mucha plata y sobre todo “correr mundo”. Y un día, sin despedidas teatrales, un poco amarrados, un poco triste, se echaron a andar por los caminos.  Durmieron bajo las estrellas y con pasividad autóctona, como si nada dejarán atrás llegaron a un puerto. Ahí se embarcaron de “pavo” y una tarde saliendo de su escondite se encontraron con que el barco estaba anclado en Antofagasta. ¡Habían salido con la de ellos!

Ahora son hombres de la pampa. Bravos, valientes y sufridos para el trabajo. Meses de meses pasan arañándole la entraña a a¡la tierra, curtidos por el salvaje sol de la tierra. De noche, en los campamentos se siente, vago, entristecedor y lejano, el rasgueo de una guitarra. Es el Sur que se pone a cantar en el corazón arisco de la pampa.

Es el Sur, con sus copihues y sus ríos rumorosos, que vuelca en el espejo del recuerdo sus paisajes verdegueantes.

Y entonces, estos hombres suelen sentir la nostalgia del terruño, la pena del hogar dejado, pero ¿Cómo volver? La pampa consu fiereza, con sus sinuosidades pardas, ejerce una honda atracción  sobre ellos.  Es la patria dramática del trabajo y del esfuerzo solitario.

B

Texto y fotografía tomado de la revista Zigzag, Santiago, Chile

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *