​Carlos Guerrero


Imagen «Don Pampa»

​1903- 1995 

La Tierra de Campeones, la construyeron, sin duda, los cientos de boxeadores, futbolistas, básquetbolistas, nadadores, atletas, pingponistas, y todos aquellos y aquellas que en otras disciplinas llevaban en su pecho las siete letras del puerto. Los que sembraron esas semillas fueron, los anónimos dirigentes. Y los que la divulgaron fueron los cronistas y los periodistas deportivos.  De ellos, hay uno, que el olvido y la falta de gratitud -dos males iquiqueños- merece estar en un lugar privilegiado de la memoria. Es Carlos Guerrero Guerrero, quien firmaba bajo el seudónimo de «Pitazo» y de «Don Pampa».

Nació en Iquique el 4 de noviembre de 1903, cuando Iquique y la pampa, no se podían entender sin la industria del salitre. Sus primeros escritos aparecieron en una publicación de una oficina salitrera. «Sufra y Aguante» se llamaba. Escribió además en El Tarapacá. Lo demás es historia conocida,  producto de la crisis se fue a Santiago. Allí trabajó en «Las Ultimas Noticias».

Es, sin embargo, en la revista Estadio, donde Carlos Guerrero, desarrolla buena parte de su carrera. Y lo hace, además en la mejor época del deporte iquiqueño, aquella que va de los años 40 a los 60 (El Tani es de los años 20, y pertenece a la primera gran generación de deportistas nortinos: Santiago Mosca, Bahamonde, Avilés y muchos otros). A él, se le debe la promoción de estos hombres y mujeres que conquistaron Santiago y el continente. Sus entrevistas al «Indio» Ledesma, a Lalo Cordero; sus crónicas al Tani, a Godoy,  a Buccione, entre otros, son para coleccionar.

A él se le debe la crónica «Un gol en cada pie» (18 de noviembre de 1947),  dedicado al gran y olvidado número 9 iquiqueño, Moisés Avilés. Escribe: «En Iquique hay un barrio alto, cerca de los cerros vecinos con el del Matadero. Por allá corrieron de chiquillos campeones que iban a dar prestigio al deporte chileno: El Tani, Bahamondes y Rendich». Sobre este delantero del Independencia de Iquique, del Audax, don Pampa dijo: «El fútbol lo paseó por las tres Américas, le concedió su gran anhelo, acariciado en las tardes cuando veía desde el enrocado de Cavancha perderse los barcos en el horizonte y dejar escrito su último adiós en una estela de humo». Parafraseando a Amando Nervo, «Don Pampa»  puso en boca de  Avilés: «Fútbol, estamos en paz».

Carlos Guerrero, fue  Premio Nacional de Periodismo Deportivo, galardón que años más tarde obtendría el otro iquiqueño Hernán Cortés Heredia. Murió el 13 de septiembre de 1995. Un matutino metropolitano deja en claro la deuda que este hombre no pudo saldar: «Cuando tenía 17 años, pensaba que se envejecía a los 40 y que para esa edad iba a escribir una novela. Ya pasé los 90 y todavía no cumplo ese propósito. Pero todavía me siento de 17″. Esa era su forma de ver la vida. Y eso lo hizo recorrer el siglo con la mente lúcida y las energías intactas hasta el último día.

Publicado en La Estrella de Iquique, el 29 de junio de 2003

Falleció «Don Pampa»

El destacado profesional Carlos Guerrero fue fundador del Círculo de Periodistas Deportivos de Chile.

El periodismo deportivo chileno perdió una de sus plumas maestras: Carlos Guerrero Guerrero, «Don Pampa» (13-9-95).
Cuando faltaban dos meses para cumplir los 93 años de edad, su corazón se detuvo para siempre cuando se dirigía al hospital de la Fuerza Aérea de Chile (FACH) para someterse a unos exámenes.

Nació en Iquique el 4 de noviembre de 1903, cuando el salitre era oro. Escribió sus primera líneas en el periódico «Sufra y Aguante», informativo interno de una firma inglesa. «Fue entonces cuando le tomé el sabor a la pluma», confesó hace poco «Don Pampa», quien era casado con María Sepúlveda y tenía tres hijos (Hernán, Verónica y Javier).

Tras escribir en El Diario de Tarapacá viajó a la capital en busca de nuevos horizontes. «El director de «Las Ultimas Noticias», Julio César Saldaño, me envió a un torneo atlético de los Colegios Alemanes y me dijo que si la nota era publicada, estaba contratado. Al día siguiente fui el primero en comprar el diario y me quedé por 33 años trabajando», dice en uno de sus relatos quien también fue columnista del Diario «La Tercera».

«Don Pampa», seudónimo que él mismo se puso, se desempeñaba en la Dirección General de Deportes y Recreación (Digeder).

Premio Nacional de Periodismo Deportivo, el desaparecido profesional tuvo una dilatada y brillante trayectoria.

Su pluma se distinguió nítidamente en la prestigiosa revista «Estadio», con la firma de «Pitazo» y «Don Pampa». Allí compartió con una generación de grandes periodistas como Alberto Buccicardi, Renato González, Antonino Vera y Julio Martínez, entre otros.

«Cuando tenía 17 años, pensaba que se envejecía a los 40 y que para esa edad iba a escribir una novela. Ya pasé los 90 y todavía no cumplo ese propósito. Pero todavía me siento de 17″. Esa era su forma de ver la vida. Y eso lo hizo recorrer el siglo con la mente lúcida y las energías intactas hasta el último día.