Población Rubén Godoy

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«La Ruben Godoy»… No siempre esta población llevó el nombre del pugilista del Matadero muerto por el cuchillo certero de Hernán Durán Véliz. En abril de 1971 se crea el “Movimiento de Pobladores 6 de Junio” que funda este asentamiento.

En ese entonces, la población era un germen, y las dunas cubrían casi todo el sector de lo que hoy es el lado sur-oeste de la ciudad. Por el norte estaba la calle Punta Arenas, por el sur la calle Talca y por oeste la que hoy es la Avenida Soldado Pedro Prado -muerto el año 73 en circunstancias nunca del todo aclarada-. En ese entonces, la calle se llamaba 11 Oriente y después pasó a llamarse -en la época del Gobierno Popular- Elías Lafertee.

​En ese mes de abril llegan 12 pobladores, y con una actitud fundacional, crean lo que es hoy este complejo habitacional. Don Rosendo Gutiérrez, José Montoya, Manuel J. Araya, Carlos Araya, Julio Espinoza y Rosalindo Pizarro entre otros le empiezan a dar forma. Eran albañiles, comerciantes y empleados públicos.

Los sitios fueron entregados por José Sampson Ocaranza, quien en el año 73 fue fusilado en Pisagua, y su esposa Juanita. También estuvo Ricardo Dávila y fue entregado por Bienes Nacionales. Esta población no fue producto de ninguna toma. El sector de Tucapel con Illapel, si lo fue.

Una de las primeras acciones del movimiento «6 de Junio» fue cubrir con tierra colorada lo que es hoy la Avenida Soldado Pedro Prado, todo ello para poder abastecerse de agua. Esto se hizo hasta lo que hoy es la calle Tadeo Haencke. En ese tiempo había que ir a tomar locomoción a Genaro Gallo con Las Rosas, dice don Rosalindo Pizarro, que había que llevar un pañuelo para limpiarse los zapatos.

Fue tan grande el problema de la locomoción colectiva que los habitantes de este sector, se tomaron en el año 71 las “liebres” marca «Nissan» – pequeñas y de color celeste- en la población Mosquito que ahora es la Gómez Carreño. Pusieron neumáticos en la vía principal. Esta acción bastó para que llegara el recorrido a la población.

En la habitación de la calle Talca 2457, que era un sitio abandonado se juntaban todos los de la población y nació la Junta de Vecinos. Su primer presidente y que duró un año fue don Carlos Araya Alfaro, después lo sucedió don Rosalindo Pizarro.

A fines de 1971 la población tenía diez cuadras, por el lado del cerro llegaba hasta Cautín, en lo que hoy es la calle Rancagua, sólo habían dunas y allí se jugaba al fútbol.

El año 1972 en la elección del directorio de la Junta de Vecinos, resultó electo el «Chico» Ramírez y la población pasó a llamarse Salvador Allende. El golpe de estado, por supuesto, aparte de todo lo que conocemos, una vez más hizo que la población se cambiara de nombre.

A fines del año 73 en virtud del Bando Nº 82, fue designado don Rosalindo Pizarro como Presidente de la Junta de Vecinos, cargo que ocupó hasta el año 1975. Renuncia por no estar de acuerdo con la Gobernación Provincial ni con la Unión Comunal de Juntas de Vecinos que en ese entonces dirigía Antonio Firpo. Don Rosalindo cuenta, su total discrepancia con los allanamientos y otras prepotencias. En noviembre o diciembre de ese año, por bando, la población pasó a llamarse “Rubén Godoy”.

La “Rubén Godoy” le debe mucho de lo que es a don Alejandro Soria Varas, ex Intendente de Tarapacá durante el gobierno de Salvador Allende, gracias a él, obtuvieron fondos para abastecerse de agua y para la postación que hizo posible el alumbrado público.

En el plano deportivo, hay un hombre, boxeador, Julio Rojo, verdadero símbolo del barrio. Conocido en todo Iquique por su fuerza y su aguante en el cuadrilátero. Cuando pelea Julio Rojo es una fiesta. En el barrio dicen que «más recibe de lo que da» en términos boxeriles, por supuesto. Rojo fue Presidente del Club de Box de la población.
Al igual que en otros barrios de la ciudad, también se celebró el Carnaval. Cerraban todos los accesos al barrio. La primera reina de este evento, en el año 1972, fue Ana María Cortez.

La vida religiosa del barrio tiene como punto de articulación a una Iglesia Asamblea de Dios, tipo pentecostal y a la Iglesia Católica. Esta última se empieza a gestar el año 1979 con el nombre de Comunidad Católica San «Martín de Porres»; en ese tiempo las oraciones se hacían en la calle. El año 1980, llega el misionero escocés Santiago Small quien, gracias a su tesón, consiguió armar lo que sería después la San Patricio.

El cura Small con su precario castellano, empezó a aprenderlo con los jóvenes de la población con todas las implicancias que ello tiene. La gente de la población le decía «Usted se parece al Padre Camilo» y él le respondía con su acento escocés: «Yo no sé quien es ese huevón».

También al iniciar la misa preguntaba con toda inocencia: «¿Cuántas viejas hay para hacer la misa?». También tiene una perra que se llama Mirtha en honor a alguna autoridad edilicia, seguramente.

Fuente: Bernardo Guerrero Jiménez, Del Chumbeque a la Zofri, Iquique, Chile, 1990.

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