​Marraqueta: el día en que asesinaron a John F. Kennedy


Marraqueta se caminaba las calles de Iquique arrastrando su inmensa humanidad como quien lleva un saco de papas.

Corto de genio y escaso de palabras, contestaba con peñascazos a los improperios que la infancia en pantalones cortos -pichimamá le llamaban- pronunciaba al verlo caminar desgarbado por San Martín arriba, como quien va al Cementerio Nº 1.

-¡Marraqueta, Marraqueta!- le gritaba el barrio entero. Los peñascazos volaban como ágiles gorriones.

Un día, la humanidad de la Plaza Arica, harta de no creer en que Lee Harvey Oswald había asesinado al presidente de los Estados Unidos, y adelántandose décadas a Oliver Stone con su filme JFK, le gritó:

-¡Vos que mataste a JFK!

-¡Vos que mataste a JFK!

Provisto de piedras, el Marraqueta exclamó a todo lo que daba su vozarrón:

-¿Me viste concha e tu madre?

-¿Me viste concha e tu madre?.