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​PisaguaSelección de algunas letras y poesías recopiladas que hablan de personas, momentos, emociones de aquel periodo de nuestra  historia, privada de democracia y de libertad de expresión.

La Patria es de Todos

I
Nosotros no venimos
de nuestras casas
ni siquiera
de la vuelta de la esquina.
Venimos de la democracia
que más que un lugar
es una idea donde se nace y se crece
con la certeza del sol
y del regreso a casa
de allí nuestra vocación
por el grito
y por el llanto.
Ahora, sin embargo,
estamos de paso en la dictadura
nuestra estadía será breve, esperamos.

II

Con mis hermanos del arte y de la vida
intentamos que la estadía en la dictadura
sea breve
pero nos damos cuenta
que también los necesitamos a ustedes
a todos
sin excepciones
sin importar donde se hacen la partidura
sin importar
donde se visten
o se desvisten
o mal visten
no faltan los que dice
que la izquierda mal vestida
también puede ser vencida.

III

Por si no nos han entendido
los necesitamos a todos ustedes
vengan con todo lo que tengan
con sus broncas y sus mejillas
sus ganas de perdonar
y sus ganas de arrasar
la democracia los necesita
para hacer cantar a los pájaros
para hacer callar a los hocicones
para destronar a la muerte
para hacernos el amor
para hacer el amor
para hacernos la vida.

IV

Están todos invitados
incluso pueden venir
algunos periodistas de la Estrella
y del Pampino
los locutores de las radios AM y FM
pero no los del FMI;
vengan los comerciantes ambulantes
pero no los de la Cámara de Comercio
los torpes y los tiernos
también tienen cabida las mujeres hermosas
como la Bermani, por ejemplo
y las no tan linda también
después de todo, la democracia
consiste en aceptar todo menos la muerte y la tristeza
pero Ud., señor que a lo mejor no está aquí
no se haga ilusiones
Ud., no tendrá cabida
Ud., nos privó al Freddy Taberna, al Tito Lizardi
y a tantos otros
la muerte no la queremos.

V

Todos tienen cabida
menos los que quieren eliminar a los jotes
y a los lobos marinos
menos lo que comen locos con mayonesa
sabiendo que están en veda
los que miran a la mujer del prójimo
sabiendo que es lo único que tiene el prójimo.
Vengan todos sin excepción
los gay y los machos
los jóvenes juveniles
las mujeres femeninas
y las que no son tantas
las tontas y las tantas
los pocos pero no los pacos
las mayorías, pero no los mayores.

VI

Más de alguno se colará
pero, la excepción confirma la regla
porque la excepción de la regla confirma el embarazo.

VII

Vengan incluso los impuntuales
los que le temen al reloj
y a la responsabilidad
pero que a la hora de la democracia
estarán pidiendo su condecoración
pese a que llegaron tarde a la misa
por nuestros muertos de Pisagua.
Pese a que llegaron tarde a la marcha por la vida
Vengan, de todas maneras,
porque el futuro llega puntualmente
nada más triste que nos deje el tren.

VIII

Tienen lugar en la patria:
el chiricaco y sus diarios
el turronero de la calle vivar
el basurero de la noche
las prostitutas de la calle Thompson
el sereno de la vida
pero no el de Cardoem.
Venga el hermano creyente
y el primo cura,
el marxista devoto de María y de Lenin
los que olvidaron a Lenin
los que leen entre líneas
los ingenuos
para todos es la patria.

Bernardo Guerrero J.

Cardoen: La muerte se viste de enero

Me preguntaron como vivía, me preguntaron
sobreviviendo dije, sobreviviendo
tengo un poema escrito más de mil veces
en él repito siempre que mientras alguien
proponga muerte sobre esta tierra
y se fabriquen armas para la guerra
yo pisaré estos campos sobreviviendo
tristes y errantes hombres sobreviviendo
Sobreviviendo.
Víctor Heredia

El 25 de enero 1986, una explosión en la planta Cardoen deja veintinueve muertos y diez heridos. Sucedió a las diez y media de la mañana. Ubicada a 8 kas al este de Iquique, en la localidad de Alto Hospicio la fábrica se dedicaba a producir bombas de racimos que se exportaban a Irak. Nunca se supo las causas reales del accidente que, en una primera instancia, se trató de imputar a un acto terrorista.

La explosión fue de tal magnitud que en la ciudad de Iquique, se escuchó a pesar de la lejanía. El obispo de la épica Javier Prado Aranguiz, denominó al acto de fabricar bombas como un “pecado social”. Otros lisa y llanamente tildaron a Carlos Cardoem como “el empresario de la muerte”.

La ciudad de Iquique profundamente impactada por la tragedia, acompañó, en sus funerales de las víctimas al Cementerio Nº 3, en un multitudinario acto, solamente superado, años más tarde por el entierro de los fusilados en Pisagua.
En la población Rubén Godoy y concretamente en la parroquia de San Patricio, y con la presencia de Monseñor Javier Prado Aránguiz, el domingo 25 de mayo de 1986, a las 21.00, se realizó un acto litúrgico y de homenaje a cinco jóvenes víctimas de la explosión de Alto Hospicio. Se procedió a la inauguración de la biblioteca que lleva el nombre de los cinco jóvenes inmolados en la explosión. A continuación el texto de la Cantata:

Perdonamos, porque no saben lo que hacen

Cantata: Homenaje a los hermanos pobladores muertos en la tragedia de Alto Hospicio.

Autores: Grupo Juvenil Capilla “San Patricio y Centro de Investigación de la Realidad del Norte”.

La vida por un pedazo de pan

Tranquila mañana laboral,
alcé mis brazos al cielo,
al sentir el estruendo helado
en mi pecho y en mi espalda.
Que esquiva
me están poniendo la vida,
tengo que ofrecerla
por un pedazo de pan.
Joven obrero soy,
mi futuro
lo hicieron de humo
y dolor.

Un precio a mi pobreza

​Vi el sol apagarse,
como ráfagas de temor,
en esta inexplicable situación
de trastornados caminos
encerrando este inhumano destino.
El pánico no se apiada,
de este tormento inhumano,
que inmola mi desesperante necesidad
en esta fábrica de muerte,
que niega mi felicidad.
La poca moral de los mercaderes,
han puesto precio a mi pobreza
y a mi destino.
Como hombre
se me está desvalorizando
mi vida y mi esperanza.

No hay lugar que no guarde una tristeza

De mi hogar,
cubierto de luz
y paz,
he visto correr
la destrucción
de sangre y furia.
No hay lugar en estos cerros
y desierto,
que no guarde una tristeza
por este trueno horrendo
que me revienta.
La arena
y el polvo
ruedan como torbellinos,
el suelo se estremece
y el cielo se ensordece.
Hermano se piadoso

El amor se estremece
al ver tanto estrago,
mi madre me apoya en su pecho
con sus manos tan tiernas,
y limpia mis ojos
de mi salado llanto.
Mis tristes cantos
de olas en las playas del norte
se rompen sin orden,
y cantan mi voz sepulcral.

Hermanos si me quieres
se piadoso,
y busca el lugar
en que mi madre habita,
y muestrale mi desgracia,
y no permitas
que ese gran amor
maternal llore hoy.
Madre, mis alegres cantos
serán para ti ahora,
a la felicidad de nuestra pobreza
vivirá por siempre
con nuestra dignidad.
Con esperanza, fe y amor

Ya nacerá nuevamente nuestra primera flor
de primavera,
y de estos verdes tallos
nos hurtarán el día;
el fatigado agricultor
de este norte seco
nos verá cada día crecer
y con su lluvia corporal
nos dará que beber.
Cuando la rosa nos llena
de alegría nuestros corazones,
la espina nos maldice
en el dolor;
nuestro espíritu benigno
sobrepasará la angustia
de nuestro dolor,
con esperanza, fe y amor
(Viviremos)
con esperanza, fe y amor
(Lucharemos)
con esperanza, fe y amor
(Venceremos)
con esperanza, fe y amor
(Cantaremos)
con esperanza, fe y amor