Jardín de la memoria

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21 de Mayo

Publicado: 19 Mayo 2018
​¿Qué significa el 21 de Mayo para los iquiqueños? Es para Iquique, lo que el 18 debe ser para los talquinos o chillanejos, santiaguinos y serenenses. Si el 16 de julio es el día grande, el 21 de mayo lo es también.

Si usted espera una respuesta categórica a esta pregunta abandone esta crónica. Significa, como todas los eventos, muchas cosas. El heroísmo contenido en esa gesta nadie lo discute. El uso que le damos al símbolo mayor es algo que hace muchos años, en la década de los 70, el historiador William Sater ya discutió. La versión española de ese libro, por fin, se editó y causó el revuelo que se expresó en la sección más dinámica que tienen los periódicos, las cartas al director.

El 21 es para los iquiqueños, lo que el 18 debe ser para los talquinos o chillanejos, santiaguinos y serenenses. Es la fecha que marca el inicio del traspaso violento de estos territorios de la soberanía de un estado a otro. En la vida cotidiana, significa feriado. Y los días previos, sones marciales que inundan la ciudad. Jóvenes que ensayan horas y horas para desfilar frente al altar patrio. El resto, desde los más pequeños a los más adultos, se preparan para expresar el mismo testimonio. Somos un pueblo que una vez más ganamos la calle para expresar nuestra identidad veintiunera.

Cuando éramos menos y nos conocíamos casi todos, la ciudad amanecía con sus casas pintadas. La caleta se embanderaba y lucíamos los mejores trajes que las tiendas de entonces nos surtían. «La Princesa Yolanda» de Serrano con Amunátegui, aumentaba considerablemente sus ventas. Que decir de «La Liguria» o de «La Confianza». Algo similar ocurría con la ferretería «El Tigre”, «Mangini», o «Las Dos Estrellas». En «Los Tres Montes», por su parte sucedía lo mismo, ya que a esa tienda acudíamos en busca de shampoo y de licor.

Si el 21 arrastraba otros días festivos, entonces el pan había que comprarlo con antelación, y por supuesto, comerlo frío. El boom de las amasanderías, que ocurre en los años 80, habría de alterar ese hábito y de paso quitarle protagonismo a los panificadores. Entonces Iquique tenía límites geográficos claros y el Cerro Dragón contemplaba libremente su ciudad.

En Iquique el 21 de mayo es más feriado que en otras ciudades. Los iquiqueños se desbandan hacia la boya y hacia los buques de guerra que nos visitan. El aire se llena de marchas militares y de brazas a ceñir. Los marinos hacen su agosto en pleno mes de mayo. En los días de franco recorren la ciudad como buscando algo. Otro saben que ese algo está en la Zofri.

Desfilar es nuestra actividad central. Es nuestra marca mayor que expresa nuestra identidad nacional adquirida como consecuencia de la guerra del Pacífico. Desfilar es recordar y actualizar. Los nortinos, especialmente los iquiqueños somos dados a hablar con el cuerpo: bailamos, jugamos y desfilamos. Es lo mejor que sabemos hacer. Le bailamos a la Virgen del Carmen, jugamos cada fin de semana ya sea al fútbol u otro deporte, y desfilamos casi todos los domingo. Si el 16 de julio es el día grande, el 21 de mayo lo es también. Es que somos así…

Autor: Bernardo Guerrero Jiménez.
Artículo publicado el Domingo 22 de mayo de 2005 en el Diario «La Estrella de Iquique»

Arturo Godoy enfrenta a Joe Louis

Publicado: 31 Enero 2018
«Arturo Godoy subió al ring del Long Island Stadium para disputar con Joe Louis el campeonato del mundo. Y perdió por puntos. Fue aquel encuentro tan comentado, aquel del «¡Agáchate, Godoy!», que celebramos como si hubiera sido un triunfo. En Junio de ese mismo año se efectuó la revancha, y nunca vi más heroico a Godoy que en esos terribles ocho rounds que el cine nos trajo más tarde. Perdió por K. O. técnico, pero luego de un combate dramático, intenso y suicida». Leer más…

Te invitamos a revisar el documental que Tarapacá en el Mundo, lanzó para la conmemoración de los 75 años de este combate en 2015: ​ARTURO GODOY

Octubre

Décimo mes del año. Y como todos los meses tiene sus fechas importantes y dolorosas.

Publicado: 10 Octubre 2017
​El 10 de octubre del 1912 nace en Caleta Buena, Arturo Godoy, su madre doña Vicenta lo trae al mundo sin saber que se iba a convertir en un un icono, en un personaje que se paseó por Nueva York como Pedro por su casa. Mismo día, pero dos años antes, o sea el 1910, los chinos radicados en Iquique regalan los terrenos donde actualmente se levanta la escuela Centenario. Desde entonces se entonó el himno chino constituyéndose ese canto en una marca de identidad de todos los que pasamos por “la madre educacional”, como reza el himno que aún se canta.

Octubre del 1973, Pisagua vuelve a ser la capital de la muerte. Drámatico destino de ese hermoso puerto que tuvo un activo teatro Municipal y una agitada vida social y económica, política y cultural. Hoy el olvido parece querer incendiar su historia. En el año 1896 se hunde el Alida y se convierte en el Buque Varado. En el 1911 visita la ciudad Jacinto Benavente, Premio Nobel de Literatura. Poco sabemos de su visita. El 5 de octubre de 1988 gana el No en el plesbicito. “Y en Iquique como me fue?”, preguntó Pinochet al saber que había perdido.

En octubre del año 1875, 1880 y 1922, tres incendios casi destruyen la ciudad. En el 1915 por primera se celebra en la ciudad el mal llamado “Día de la Raza”. En el 1933, se inaugura la capilla de la Plaza Arica. Se estrena en el teatro Nacional, la película “Justicia del Desierto”, ambientada en la pampa y dirigida por Enrique “Chilote” Campos. La produjo la empresa “Iquique Films”, era el año 1925. Ariel Standen, el año 1993, obtiene medalla de oro en las olimpiadas de Japón. En octubre de 1984, 120 personas son confinadas en Pisagua.

El año 1979, cierra Victoria y Alianza, y al año siguiente fallece Santiago Polanco Nuño. En el 1975, muere mi padre. Me duele el mes de octubre.

Publicado en La Estrella de Iquique, el 28 de octubre de 2012, página 27

Subir el Cerro en Semana Santa

Tradición de iquiqueños e iquiqueñas en familia

Publicado: 21 Marzo 2018
​Familias siguen la tradición de subir al cerro Esmeralda

Iquiqueños de distintas generaciones continúan con peregrinaje de Semana Santa.

Niños, jóvenes, adultos e incluso ancianos, todos en familia acudieron esta Semana Santa al cerro Esmeralda para cumplir y mantener la tradición de peregrinaje como un acto de sacrificio.

«Yo subía con mis papás, con mis amigos, pero hace tiempo que no lo hacía, y ahora lo hice con mis sobrinas y cuñado, para volver a vivir la experiencia. En mi lugar, para reencontrarme con el Señor», contó Francisco García quien la mañana de ayer emprendió el ascenso al cerro sin dejarse vencer por el cansancio ni el sol.

La Tradición

Muchos de los que realizan este peregrinaje recuerdan que sus primeras experiencias fueron junto a sus padres, por lo cual ahora llevan a sus hijos para poder mantener la tradición.

«Cuando era chica subíamos con mi papá todos los años. Mi mamá decía que desde que tenía un año, y después cuando nació mi hermana la llevaba enrollada en la espalda y a mi al otro lado», recordó Johanna Muñoz quien ahora repite la acción con sus hijas.

Según aseguró, subir al cerro Esmeralda la hace sentir más cerca de su padre. «Mi papá falleció y yo seguí subiendo. Es como sentir que él lo sube conmigo, por eso digo que yo voy a llevar a mis hijas hasta cuando pueda», expresó.

Nuevas Generaciones

Si bien hay un buen número de adultos y adultos mayores que llegan hasta la cima del cerro donde se encuentra la cruz, son los niños, adolescentes y jóvenes quienes se motivan para seguir repitiendo esta tradición de Semana Santa.

«Desde chico empecé a subir el cerro, desde los 8 más o menos y ahora tengo 16 y vengo con mis amigos», dijo Joaquín Luza.

En tanto Sofía y Javiera, de 6 y 8 años, respectivamente, manifestaron que aunque es difícil llegar hasta la cima, ya lo han logrado dos veces. Es más, algunos lo hacen varias veces durante estas fechas como es el caso de Maximiliano Palma (16) quien dijo que «ayer (viernes) también vine, uno tiene que venir tempranito para subir por la sombrita. Es entretenido, se ve harta gente, y hace actividad física».

Fuente: Cabello, Mariela. La Estrella de Iquique, 16 de abril de 2017. Pag. 4

 

 

Especial 110 años Santa María de Iquique

Publicado: 11 Diciembre 2017
​Revisa nuestro compilado especial sobre la masacre obrera más impactante de nuestra historia.

​Leer más…

Septiembre

El mes que concentra los emblemas más fuertes de nuestra identidad como pueblo.

Publicado: 04 Septiembre 2017
​​Más que ser el mes número nueve de nuestro calendario, y contar con exactos treinta días, septiembre es para los chilenos el más complejo de todos. Decir complejo, incluso, puede ser una forma liviana de referirse al mes donde la primavera avisa su presencia a partir del día 21.

​Septiembre concentra los emblemas más fuerte con la cual se han construidos buena parta de nuestra identidad como pueblo. Aún cuando, para los nortinos, el mes de la patria parece tener su cuna en el el llamado Chile Central, sus aires, vía un fuerte proceso de chilenización, han terminado por hacernos ver cosas realmente sorprendente como un huaso, hecho y derecho, bailando cueca sobre la más rebelde de las chuscas. Una china, con delantal floreado, cociendo papas, bajo un tamarugo que no entiende muy bien de que se trata. En fin…

Pero, el Chile del siglo veinte, y sobre todo de su segunda mitad, parece haber radicado su historia, en los primeros quince días de este mes de los volantines. El ejercicio de la democracia, expresados en el ritual -importante por lo mismo- de asistir a las urnas a elegir al Primer Mandatario, halló en el 4 de septiembre su mejor día. De esta manera, electo el Primer Mandatario, la propaganda una vez finalizada y alzado los brazos del nuevo presidente, la cueca irrumpía con sus clásicos acordes. El 18, el cumpleaños de Chile, y el 19 el festejo de las Fuerzas Armadas, cerraban el calendario de la religión civil y democrática. La Parada Militar era majestuosa, era el suceso en que los civiles nos cohesionábamos frente a nuestro Ejército. Hasta allí, la vida seguía igual.

No obstante, el año 70, la voluntad popular habría de modificar el normal curso de la historia.Salvador Allende levantaba sus brazos triunfante y el fantasma/realidad del socialismo le quitaba el sueño a muchos. Tres años más tarde una mañana del once, en el mismo lugar donde la democracia acunaba a sus elegidos, las bombas destruían las urnas, donde el pueblo había depositado sus sueños.

Ya nunca más, Septiembre habría de ser igual. Por más que se inventen días de la reconciliación, una herida profunda nos divide. Entre el 4 y el 11 no sólo median tres años, sino que habitan sueños y pesadillas que asumen el rostro de los detenidos desaparecidos.

Y como la vida nunca deja de sorprendernos, el ataque al corazón económico y militar de los Estados Unidos, el martes 11 de septiembre, contribuye a hacer de este mes, algo más que la suma de sus semanas.

Septiembre ya no es, ni será el mismo. Sigue siendo el mes de los volantines, de esa infancia que insiste en ponerle alas a sus sueños. Sigue siendo el mes donde la primavera pone de verde a la naturaleza. Pero, en casa, en muchas casas, ésta aún no llega.

http://bernardoguerrero.cl/septiembre-2/

Mujeres Matillanas y la Reconstrucción de la Iglesia

Publicado: 28 Febrero 2018
​(…) esas mujeres matillanas de fines del siglo XIX, merecen con creces un gran reconocimiento público de su esforzada labor, y que en el templo de Matilla, se coloque una placa recordando a las generaciones que fueron las mujeres matillanas que trabajaron y terminaron el admirado templo de San Antonio de Padua, en el histórico Oasis de Matilla

Mujeres Matillanas y la Reconstrucción de la Iglesia

Enrique «Chacho» González, destacado habitante de Matilla, oasis ubicado a 134 kilómetros al interior de Iquique, sostiene que la comunidad tiene una deuda con las antiguas habitantes del lugar, porque ellas reconstruyeron en pasado la iglesia de la localidad, que fue afectada por tres terremotos, grados 8,5 en la escala de Richter. González sostuvo que está registrado en la historia de Matilla el tremendo esfuerzo que realizaron las mujeres del pueblo para levantar de nuevo su iglesia. Los hombres no pudieron hacerlo porque en aquellos años, ellos laboraban en las oficinas salitreras. «Chacho» González, sostuvo que en este contexto, el ingeniero chileno Francisco Risopatrón, al visitar la provincia de Tarapacá en el último decenio del siglo XIX, y al publicar su obra «Diccionario Geográfico de las Provincias de Tacna y Tarapacá», en relación a Matilla refiere, lo primero que hizo fue detallar la ubicación del lugar. «(Matilla) es un pueblo al sur oeste de Pica, por los 20° 31’ 22” de latitud, sobre una loma a la derecha de Quisma y es regada por agua de socavones. Cuenta con una población de 1.000 habitantes, dista de Pica 3,5 kilómetros y 134 de Iquique. La iglesia tiene la particularidad de haber sido costeada por el pueblo, como también su completa ornamentación que es formada de tabiques con caña revocados con tiza y cal».

González, agregó, que de acuerdo a los antecedentes que tiene, la iglesia fue terminada por las mujeres de Matilla, trabajando personalmente en ella, tomando una o más pilastras cada familia o grupo. Del mismo modo recordó que este valioso aporte de la obra de Risopatrón, nos revela una maravillosa historia de emprendimiento y esfuerzo, de estas mujeres matillanas que en el siglo IX. «Después que el grandioso templo español de Matilla, calificado por el explorador Williams Bollaerth, que lo visitó alrededor de 1.825 junto a Jorge Smith, como una construcción imponente, colapsara con los grandes terremotos de 13 de agosto de 1.868 de 8,5 ° Richter, 9 de mayo de 1.877 de 8,5 ° Richter y definitivamente el 23 de enero de 1.878 de 7,9° Richter».

Junto con lo anterior, recordó que de inmediato, la comunidad matillana comenzó a generar esfuerzos para levantar nuevamente su templo dedicado a San Antonio de Padua y restaurar su torre campanario que resistió pese a la violencia de los sismos. «Así fue contratado el arquitecto español radicado en Argentina José María Arias, quien la diseñó utilizando en ello parte de algunos muros rescatados como también el retablo de piedra y tiza de su altar mayor. Pero la obra se vio afectada y suspendida por efectos de la Guerra de 1.879, toda vez que en esa época, Tarapacá pertenecía a la República del Perú y por ende la población matillana era peruana». Precisó Enrique González, que en esas circunstancias, las mujeres del oasis, tomaron la obra en sus manos, organizándose en cuadrillas y trabajando personalmente en la construcción hasta terminarla, lo que considera un extraordinario ejemplo de esfuerzo comunitario, de un grupo de mujeres. «Pese las consecuencias de la reciente guerra librada, decidieron contar con aquel tan querido templo para su pueblo y comunidad, obra de gran belleza y valor arquitectónico, que posteriormente fue declarado en la década del cincuenta, como Monumento Histórico Nacional. No es justo, que la obra de estas anónimas mujeres matillanas siga en el desconocimiento y olvido de la gente, y por el contrario debe darse a conocer y aquilatarse en su gran valía, como un ejemplo único en su especie, de lo que la fuerza y persistencia y sobre todo el amor de las mujeres por su tierra y gente, puede llegar a lograr». Por último, «Chacho» González, afirmó que esas mujeres matillanas de fines del siglo XIX, merecen con creces un gran reconocimiento público de su esforzada labor, y que en el templo de Matilla, se coloque una placa recordando a las generaciones que fueron las mujeres matillanas que trabajaron y terminaron el admirado templo de San Antonio de Padua, en el histórico Oasis de Matilla.

Texto de Mario Vergara
Crónica del Diario «El Longino», 7 de marzo de 2016

San Andrés de Pica

Publicado: 30 Noviembre 2017
​La fiesta patronal de San Andrés espera con la Novena, en donde se evocan las principales historias bíblicas de San Andrés, el apóstol pescador

La fiesta patronal de San Andrés se celebra el día 30 de noviembre en el poblado de Pica. Se espera con la Novena, en donde se evocan las principales historias bíblicas de San Andrés, el apóstol pescador y los dinamitazos diarios recuerdan que la Fiesta Grande está pronta.

Tal como nos relata Fernando Martell, poeta pampino, durante todo el año se reúnen fondos para solventar los gastos de la actividad; rifa, platos únicos y otras actividades comunitarias permiten embellecer «La Ramada de San Andrés», o el «Parabién». Era en este mismo lugar, el 28 de noviembre, donde doce días atrás se preparó la chicha, que el alférez convocaba a la comunidad a celebrar la fiesta del patrono. En la actualidad, el saludo se realiza en la ermita “Renacer-Fe-Esperanza”, dedicada a San Andrés del Camino, construida en la mitad de la ruta entre Pica y Matilla, donde cada año una familia diferente actúa como anfitrión. Allí, el alférez, la banda y asociaciones de bailes religiosos, se reúnen para bienvenir la festividad y saludar a la Cruz. Luego, se continúa con la tradicional bendición y destape de la chicha.

… SABER MÁS SOBRE LA FIESTA DE SAN ANDRÉS DE PICA.